Calderas, radiadores, suelo radiante y bomba de calor. Instalar bien y revisar a tiempo para no quedarse sin calefacción en enero.
Una instalación de calefacción es un circuito completo: la caldera o la bomba de calor, el trazado, los emisores y el termostato. Si uno de esos puntos está mal calculado, la casa nunca calienta igual en todas las estancias.
Se estudia qué tienes ya montado y qué merece la pena aprovechar antes de proponer una instalación nueva.
La mayoría de las averías de calefacción aparecen el primer día que se enciende después de meses parada. Una revisión en otoño evita casi todas.
Revisión de caldera, presión del circuito, purgado de radiadores y comprobación de la combustión.
Montaje, traslado, cambio de llaves y detentores, y sustitución de elementos que ya no calientan.
Termostato programable o conectado, para calentar solo cuando hace falta y bajar la factura.
Circuitos, colectores y regulación por estancia. El sistema más uniforme y el más agradable de usar.
Calefacción, refrigeración y agua caliente con un solo equipo eléctrico de alto rendimiento.
Pérdidas de presión, ruidos en el circuito, agua que no calienta o caldera que se bloquea.
Depende de la instalación que ya tengas, del tipo de emisores y de si te interesa refrigerar también en verano. Se mira caso por caso: a veces sale más a cuenta renovar la caldera, y otras veces cambiar de sistema.
Si el año pasado ya calentaba mal, este año no va a ir mejor. Cuéntame qué sistema tienes y lo vemos.